El color juega un rol vital en el diseño. Saber utilizarlo correctamente pude marcar la diferencia entre un proyecto exitoso o un resultado mediocre. Además, el color puede dirigir la vista del espectador hacia un lugar específico, evocar ciertos sentimientos o emociones e, incluso, comunicar algo sin utilizar palabras.

Pero, para poder entender bien el color y aplicarlo correctamente dentro del diseño, debemos aclarar primer ciertos conceptos básicos.

Conceptos básicos del color

El color se divide en 3 componentes clave: tono, saturación y luminosidad.

Tono

El tono es el concepto más sencillo. Se trata del color base dentro de la gama cromática, por ejemplo: rojo, azul, armarillo, etc. Podemos entender al tono como un sinónimo de «color».

Saturación

La saturación hace referencia a la intensidad en la que se muestra un color, es decir, si el color aparece más vibrante o más sutil. Los colores varían entre una saturación del 100% (la más vibrante) y el 0% (donde aparece completamente gris).

Luminosidad

La luminosidad de un color se refiere a cómo de claro u oscuro es, situándose en un intervalo entre blanco y negro. Si añadimos blanco a nuestro color, estamos creando tints, mientras que si añadimos negro creamos shades.

Combinando diferentes tonos, saturaciones y luminosidades podemos crear paletas de colores atractivas que nos ayudan a crear interés visual en nuestros diseños.

Ahora bien, ¿cómo sabemos qué colores combinan bien y cuáles no? Para ello utilizamos las reglas de la Armonía de Colores basada en el círculo cromático o rueda de colores.

Reglas de Amonía del Color

La Armonía del Color es una técnica dentro de la teoría del color que nos ayuda a generar combinaciones de colores atractivas a través del círculo cromático. A su vez, el círculo cromático (o rueda de colores) consiste en la representación visual de las relaciones entre los diferentes tonos.

círculo cromático

Fórmulas de armonía

Las armonías (mejores combinaciones de colores) se consiguen al combinar los colores dependiendo de su posicionamiento en el círculo, para las cuales hay ciertas fórmulas.

Fórmula monocromática

Es la más sencilla ya que utiliza un solo tono y juega con diferentes saturaciones y luminosidades. Lo mejor de este esquema es que tenemos casi garantizado que va a combinar bien.

Cuando se utilizan tonos más claros, el esquema monocromático suele crear una sensación más serena y relajante, mientras que se usan tonos más oscuros puede dar sensaciones más dramáticas.

armonía de color monocromática

Fórmula complementaria

Utiliza los colores que se encuentran en el lado opuesto de la rueda cromática. El gran contraste de los colores complementarios crean una apariencia muy vibrante, especialmente si se utilizan colores de alta saturación.

Esta armonía de color debe manejarse con cautela para que no sea abrumadora, por ejemplo, eligiendo un color como dominante y el otro como acento. La proporción de 90%-10% puede funcionar bien.

armonía de color complementaria

Fórmula análoga

El esquema análogo combina los colores que aparecen contiguos en la rueda cromática. Contrariamente a la fórmula complementaria, tiene un bajo contraste y ofrece mayor sensación de paz visual.

Suelen combinar muy bien y crean diseños con una apariencia más serena y calmada. Pero ojo, ten en cuenta que debe de haber suficiente contraste en este esquema de color para que funcione bien. En nuestro ejemplo podemos observar que el color dominante es el verde, el secundario es el azul y por último, utilizan blanco y negro para dar un mayor contraste.

armonía de color análoga

Fórmula triádica

Esta armonía se compone por tres colores separados de manera uniforme (como los vértices de triángulo equilátero) en el círculo cromático. Este tipo de fórmula suele ser bastante vibrante, incluso si utilizamos tonos más pálidos o sutiles.

Para utilizar esta composición con éxito, los colores deben estar bien equilibrados. De nuevo, elige un color dominante y los otros dos como apoyo.

armonía de color triádica

Fórmula tetraédrica

Este esquema también contiene colores separados de forma uniforme en la rueda pero combina 4 en lugar de 3, como los vértices de un cuadrado. Ten en cuenta que, generalmente, cuantos más colores haya en tu paleta, mayor será la dificultad para equilibrarlos correctamente.

armonía de color tetraédrica

Fórmula complementaria dividida

Por último, tenemos el esquema complementario dividido, que consiste en elegir un color dominante en un lado del círculo y luego, en lugar de elegir el color complementario de enfrente, se utilizan los dos colores a sus lados.

Esta combinación suele ser muy agradable a la vista. En nuestro ejemplo podemos ver que el color rojo compone naranja compone el 50%, el rojo un 40% y el azul un 10%.

armonía de color complementaria dividida

Reflexión final

  • Fíjate en las fórmulas de armonía para crear combinaciones de colores atractivas.
  • A más colores más complicado es equilibrarlos.
  • Es mejor que uno o dos colores sean el predominante y el resto sirvan de apoyo.
  • Utiliza diferentes tonos, saturaciones y luminosidades para crear combinaciones únicas.